El espacio personal de cada persona está bien limitado y siempre cuando se habla con otra persona este se deja limitado, si alguien pasa el limite los americanos pueden sentirse incómodos y buscar aumentarlo otra vez retrocediendo. Estos espacios son vistos en muchas culturas pero curiosamente los americanos son de las personas que requieren una distancia mucho más amplia, así que sea consciente de que no debe acercarse mucho a ellos y si ve que retroceden un poco no intente acercarse nuevamente.
Igualmente, los contactos físicos deben ser evitados en lo posible pues estos se reservan para relaciones un poco más intimas. Un apretón de manos es suficiente pero no intente poner su brazo sobre los hombros de ellos o tocar sus caras.
Los americanos tienden a hablar mucho sobre sus metas y ninguno de ellos hablara por usted, pues tienen la percepción de que cada persona se debe hacer cargo de su propia publicidad.
Respecto a propinas, estas nunca están incluidas en la cuenta pero es costumbre dar entre 15 y 20% sobre el total de la cuenta, o US$1 al botones de un hotel o al encargado del guardarropas en un restaurante.
Las invitaciones pueden surgir de imprevisto, no espere que la hagan siempre con demasiada anticipación.